Ruta del Vino de Ronda y Málaga

Ruta del Vino de Ronda y Málaga

Historia y Cultura

Enclavada en la provincia de Málaga e integrada actualmente por los municipios de Arriate, Cómpeta, El Borge, Manilva, Moclinejo, Mollina, Ronda y Sayalonga, la ruta aglutina 4 zonas de producción vitivinícola: Axarquía, Serranía de Ronda, Manilva y Zona Norte, bajo el paraguas de 3 Denominaciones de Origen, DO Málaga, DO Sierras de Málaga y DO Pasas de Málaga.

El potencial del mosaico de territorios que conforman la ruta es más que notable. Vinos con historia, cuyos orígenes se remontan ya a las épocas fenicia y romana y un patrimonio histórico, cultural y de naturaleza de excepcional valor.

Todo ello unido a la diversa oferta turística y de ocio que el destino ofrece, proporciona al visitante una experiencia sin parangón.

 

ven a visitarnos
Galería fotográfica Vídeos
Atrás Adelante

Vino, Naturaleza y Patrimonio

conoce nuestra ruta

El Vino

Blancos, tintos y rosados...

Los vinos de la Serranía de Ronda, se elaboran con las variedades blancas: Chardonnay, Colombard, Sauvignon Blanc, Gewürztraminer, Riesling, y Viognier; y las tintas: Romé, Cabernet Sauvignon, Merlot, Shyrah, Tempranillo, Garnacha, Cabernet Franc, Pinot Noir, Petit Verdot, Graciano, Malbec, Monastrell y Tintilla de Rota.. amparando vinos “tranquilos”, con un contenido alcohólico de entre 10 y 15´5% y un contenido en azúcares inferior a 12gr/l.

Los Vinos blancos presentan un color amarillo pajizo con reflejos verdosos, hasta amarillo dorado o dorado en los vinos con crianza; francos y afrutados en nariz. En vinos envejecidos, los aromas afrutados se mantienen aunque atenuados y presentarán además aromas propios de la crianza. En boca son vinos secos o abocados con volumen, equilibrados, frescos los jóvenes, y untuosos los fermentados y/o envejecidos en madera de roble.


Los Vinos rosados adquieren color rosado a rosado rojizo, en nariz afrutados y florales, compartiendo atributos y matices propios de los vinos blancos y de los tintos, con volumen en boca, siendo secos o abocados, y equilibrados.


Los Vinos tintos de color rojo violeta hasta rojo rubí, de capa media a alta. Los sometidos a larga crianza pueden adquirir tonos rojo teja. Francos en nariz, con notas frutales y aromas propios del terruño, ganando complejidad en los vinos sometidos a envejecimiento, con la evolución y aromas propios de la crianza. En boca son vinos con volumen, estructurados pero armoniosos, con taninos maduros, buena persistencia, untuosos y concentrados los sometidos a envejecimiento.