Serranía de Ronda

Serranía de Ronda

Historia y Cultura

La Ruta de las Bodegas y Vinos de la Serranía de Ronda engloba los municipios de Ronda y Arriate.

Nuestra área vitivinícola, donde la diversidad es signo de nuestra riqueza, se integra en la Denominación de Origen “Málaga. Sierras de Málaga”, localizándose  en la zona más noroccidental de la provincia malagueña, abrazada por los  Parques Naturales de Grazalema, Sierra de las Nieves y Los  Alcornocales, los dos primeros declarados por UNESCO “Reserva de la Biosfera” y donde el devenir del tiempo nos ha legado un extraordinario y rico patrimonio histórico y cultural, visible en nuestros monumentos, pueblos, tradiciones, gastronomía....

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Vino, Naturaleza y Patrimonio

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El Vino

Blancos, tintos y rosados...

Los vinos de la Serranía de Ronda, se elaboran con las variedades blancas: Chardonnay, Colombard, Sauvignon Blanc, Gewürztraminer, Riesling, y Viognier; y las tintas: Romé, Cabernet Sauvignon, Merlot, Shyrah, Tempranillo, Garnacha, Cabernet Franc, Pinot Noir, Petit Verdot, Graciano, Malbec, Monastrell y Tintilla de Rota.. amparando vinos “tranquilos”, con un contenido alcohólico de entre 10 y 15´5% y un contenido en azúcares inferior a 12gr/l.

Los Vinos blancos presentan un color amarillo pajizo con reflejos verdosos, hasta amarillo dorado o dorado en los vinos con crianza; francos y afrutados en nariz. En vinos envejecidos, los aromas afrutados se mantienen aunque atenuados y presentarán además aromas propios de la crianza. En boca son vinos secos o abocados con volumen, equilibrados, frescos los jóvenes, y untuosos los fermentados y/o envejecidos en madera de roble.


Los Vinos rosados adquieren color rosado a rosado rojizo, en nariz afrutados y florales, compartiendo atributos y matices propios de los vinos blancos y de los tintos, con volumen en boca, siendo secos o abocados, y equilibrados.


Los Vinos tintos de color rojo violeta hasta rojo rubí, de capa media a alta. Los sometidos a larga crianza pueden adquirir tonos rojo teja. Francos en nariz, con notas frutales y aromas propios del terruño, ganando complejidad en los vinos sometidos a envejecimiento, con la evolución y aromas propios de la crianza. En boca son vinos con volumen, estructurados pero armoniosos, con taninos maduros, buena persistencia, untuosos y concentrados los sometidos a envejecimiento.