
Sergio, ¿cómo te sentiste atraído por el mundo del vino? Hemos llegado a oír de ti que te consideras un enfermo del vino… ¿se puede enfermar de amar al vino?
Bueno, es una expresión. Solo se puede enfermar si se pierden la moderación y el equilibrio, algo imprescindible cuando se consume vino y en todos los órdenes de la vida. Soy un gran aficionado, un entusiasta que trata de aprender continuamente, que prueba todo tipo de vinos, que lee todo lo que le cae en sus manos sobre el tema y que tiene apuntadas impresiones, valoraciones y recuerdos de casi todos los vinos que ha probado. Cada cierto tiempo repaso mis apuntes, veo como evolucionan mis gustos, mi paladar….. Un loco del vino podría ser mas exacto
Y no te has conformado con sentirte atrapado por el vino y todo lo que encierra, sino que has querido poner tu granito de arena en un proyecto enológico…
Lo primero que tengo que hacer es agradecer a la familia Moro, a José, a Javi y al gran Don Emilio, que siempre estará en nuestro recuerdo, la oportunidad que me ofrecieron. Entrar en Cepa 21 me ha permitido ver el mundo del vino desde otra perspectiva, que está al alcance de muy pocos. Porque entrar en un proyecto con el soporte de una de las mejores bodegas de España es un privilegio. Gracias para siempre.
CEPA 21, además de convertirse en una bodega de referencia de la Ribera del Duero, está realizando una apuesta decidida por el turismo del vino, con sus modernas instalaciones, su apertura al público, la creación de un innovador restaurante y espacios para el disfrute del vino. ¿Qué razones os han llevado a apostar tan fuerte por el enoturismo?
Tengo la sensación que estamos además en un punto de partida, porque hay proyectos a medio plazo que van a potenciar todavía mas este concepto. José Moro –y tambien su hermano Javi- tenía muy claras las ideas, y gracias a eso Cepa ha tomado la dirección que ha tomado. Y además el acierto ha sido pleno, así que a ellos hay que adjudicarles el mérito.
¿Qué te parece el desarrollo que está experimentando en España el turismo del vino y en qué medida contribuye a impulsar la cultura del vino?
Hay un tema recurrente en nuestras conversaciones vinícolas, y es la comparación con Francia y el vino francés. En España tenemos muy buenos tintos para consumo a corto y medio plazo, incluso mejores en calidad-precio que los franceses. En tintos de consumo a largo plazo –salvo Vega Sicilia y algún Rioja tradicional-, blancos y –sobre todo- champagne estamos muy lejos. Pero estamos todavía mas lejos en todo lo que se refiere a la cultura del vino. Los franceses saben que una de las señas de identidad de su país es el terroir, los Chateaux y la vid. En este sentido los españoles tenemos que empaparnos de ese amor y ese respeto al vino, y para eso es imprescindible que los críos visiten las bodegas y vean sobre el terreno todo el cariño y el trabajo que hay detrás de una botella de vino. El turismo vinícola puede ser un buen vehículo para que haya mas cultura sobre el vino y menos botellón en la juventud.
Por último, ¿qué asignaturas crees que tenemos pendientes para potenciar el enoturismo en España?
Redundando en lo dicho, facilitar a la juventud que visite las bodegas. Bajo mi punto de vista la única manera de modificar conductas es a través de la educación. Si llevas a los chavales a la vendimia, les explicas cuantas veces al día se mira al cielo en primavera para que no hiele o caiga pedrisco, les dejas que toquen las diferentes uvas, etc….. Son recuerdos que nunca olvidarán, y su manera de ver el mundo del vino será distinta para siempre.
Muchas gracias